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martes, 4 de diciembre de 2018

Cuento japones!!!

"Los japoneses siempre han gustado del pescado fresco, pero las aguas cercanas a Japón no han tenido muchos peces por décadas, así que para alimentar a la población japonesa, los barcos pesqueros fueron fabricados más  grandes para ir mar adentro. Mientras más lejos iban los pescadores, más era el tiempo que les tomaba regresar a entregar el pescado. Si el viaje tomaba varios días, el pescado ya no estaba fresco. Para resolver el problema, las compañías instalaron congeladores en los barcos pesqueros, así podían pescar y poner los pescados en los congeladores; sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el fresco, y no les gustaba el congelado, que, por lo tanto, se tenían que vender más barato.

Las compañías instalaron entonces en los barcos tanques para los peces, podían así pescar los peces, meterlos en los tanques y mantenerlos vivos hasta llegar a la costa, pero notaron que después de un tiempo los peces dejaban de moverse en el tanque, estaban aburridos y cansados, aunque seguían vivos, los consumidores japoneses también notaron la diferencia del sabor,porque cuando los peces dejan de moverse por días, pierden el sabor fresco.

Y, ¿cómo resolvieron el problema las compañías japonesas?, y ¿cómo consiguieron traer pescado con sabor de pescado fresco?, si las compañías japonesas te pidieran asesoría, ¿qué les recomendarías?

(Mientras piensas en la solución.... Lee lo que sigue):

Tan pronto una persona alcanza sus metas, tales como empezar una nueva empresa, pagar sus deudas, encontrar una pareja maravillosa, o lo que sea, empieza a perder la pasión. Ya no necesitará esforzarse tanto, así que solo se relaja. Experimentan el mismo problema que las personas que ganan la lotería, se jubilan, o el de quienes heredan mucho dinero y nunca maduran, o de quienes se quedan en casa y se vuelven adictos a los medicamentos para la depresión o la ansiedad.

Como en el problema de los pescadores japoneses, la solución es sencilla: lo dijo L. Ron Hubbard a principios de los años 50: “Las personas prosperan más cuando hay desafíos naturales en su medio ambiente".

Para mantener el sabor fresco de los peces, las compañías pesqueras ponen a los peces dentro de los tanques en los botes, pero ahora ponen también un Tiburón pequeño!; claro que el tiburón se come algunos peces, pero los demás llegan muy, pero muy vivos.

¡Los peces son desafiados!, tienen que nadar durante todo el trayecto dentro del tanque, ¡para mantenerse vivos!. La presencia del tiburón dentro del tanque mantiene vigente el incentivo del pez para moverse.

Cuando alcances tus metas proponte otras mayores; nunca debes crear el éxito para luego acostarte en él, así que, invita un tiburón a tu tanque y descubre qué tan lejos realmente puedes llegar. Unos cuantos tiburones hambrientos en tu tanque te harán conocertu potencial para seguir vivo, haciendo lo que mejor haces y de la mejor manera posible.

Y si ya los encuentras en el tanque, déjalos que se muerdan entre sí, que no te asusten sus dientes ni sus trampas... tu sigue alerta, pero siempre "fresco". Siempre habrá tiburones a donde vayas, pero si no los  encuentras, !mete un tiburón en tu pecera¡, así no te aburrirás ni dejarás de moverte.

miércoles, 24 de octubre de 2018

Una persona no es una cosa

“Una persona no es una cosa ni un proceso, sino una apertura, un claro a través del cual lo Absoluto puede manifestarse”.

Ken Wilber

Somos instrumentos de esa Fuerza Superior la cual llamamos Amor. Esa Fuerza Divina siempre está pasando a través de nosotros, de nuestros actos, pensamientos, palabras. No olvidemos que somos fruto del Amor, por lo tanto actuemos desde él. Somos Uno.

Por: Tony Hdez. Mascote.

lunes, 22 de octubre de 2018

“El mundo es absolutamente perfecto”

En la calma y quietud, mirando retrospectivamente, podemos constatar que no hay “errores” en todos aquellos acontecimientos vividos.

Tal vez, en el momento de la “prueba” nos es difícil tener ese optimismo. Cuando el “agua está turbia” es casi imposible poder ver un presente y un futuro prometedor. Lo que debe quedarnos muy claro es que nada permanece, todo está en constante cambio, así que lo bueno y malo pasará; es necesario que así sea para mantener un equilibrio de energía.

Todo, absolutamente todo, tiene una razón de ser en la existencia del ser humano. Las insatisfacciones que pueden llegar a presentarse son necesarias ya que ellas nos impulsan a no quedarnos en la conformidad, en la mediocridad, nos catapultan a ir más allá, a creer en lo que los demás tal vez ya no creen o han desistido.

El dolor, la enfermedad, las separaciones, la violencia, el poder, el abuso del otro, las guerras, la muerte, todo aquello que le hemos puesto la etiqueta de malo, tiene un fin, un motivo de enseñanza intrínseca para que el ser humano sea mejor de lo que tal vez ya lo es.

¿Cómo podríamos poner en práctica todas aquellas virtudes que miles de veces decimos tener?

Sólo es posible conocer lo que tenemos y de lo que somos capaces de hacer, ante las diferentes pruebas de la vida.

Son necesarias las guerras, la violencia, las envidias, los rencores entre las personas, ya que son los “entrenamientos” de nuestras fortalezas y debilidades. En esos “campos de entrenamiento” es donde podemos aplicar –y no sólo hablar- del Amor, de la Paciencia, de la Comprensión, del Servicio, de la Ayuda, de la Tolerancia, del Perdón, de todos aquellos valores que forman y permiten estar en pie al hombre de hoy y de siempre.

Las separaciones, los malos entendidos, el poder, el abuso de los demás, nos permiten comprender y ser conscientes de que “todo pasa”, “todo cambia”, todo es tan relativo y subjetivo, ya que los sujetos mismos son los que deciden cómo “pintar su realidad”. Recuérdalo: “Tú tienes la pintura y el pincel, pinta el paraíso y entra en él”.

La muerte, lo más temido y lo más presente desde el momento en que se nos brinda la oportunidad de estarnos gestando, sólo ante ella podemos aprender que somos “viajeros en el tiempo”, “cañas mecidas por el viento”, tan frágiles que nuestra caducidad mortal no nos impide continuar creando con el deseo inconsciente de perpetuarnos hasta la eternidad. Bendecida sea la muerte que nos enseña que todo es vanidad, que está y existe para ser disfrutado, pero sin sentirnos dueños de ello, ya que mientras menos apegos tengamos, más fácilmente nos será partir y trascender.

Así que camina con ímpetu alegre, siempre teniendo un propósito por delante, aunque en ocasiones los “ladridos de los perros” sean fuertes, infundan temor y pareciesen que nos sacan de control y estuviéramos demasiado expuestos para ser devorados por ellos… no dejes de caminar porque hasta esos “ladridos” son perfectos, son necesarios para tu crecimiento y evolución como persona.

No lo olvides…

“El mundo es absolutamente perfecto, incluida nuestra insatisfacción y nuestros intentos por cambiarlo”.  Nisargadatta.

Por: Antonio Hernández Mascote.