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sábado, 22 de noviembre de 2025

🔥 Preguntas para Reencender la Pasión (Cuando el Amor Sigue, Pero el Fuego Se Apagó)

 ¿Recuerdas esos primeros meses?

Las miradas que duraban demasiado.
Las ganas de tocarte aunque fuera solo un segundo.
Esa ansiedad dulce antes de vernos…

Hoy todo sigue en su lugar:
el amor, la casa, los proyectos…
pero algo falta.
No hay urgencia.
No hay piel erizada.
No hay ese “no puedo esperar hasta la noche”.

La pasión no murió de golpe.
Se fue despacio.
Entre rutinas, cansancio, niños, trabajo, pantallas.

Pero hay una buena noticia:
👉 La pasión no se pierde para siempre.
Solo necesita ser recordada, invitada, despertada.

Y una de las formas más profundas de hacerlo es con preguntas honestas, atrevidas y llenas de intención.

Aquí te dejo 10 preguntas para reencender la llama, diseñadas para abrir puertas cerradas, recordar deseos olvidados y reconectar no solo el cuerpo… sino el alma.

💬 ¿Por qué funcionan estas preguntas?

Porque la pasión no nace de lo físico.
Nace de lo emocionalmente seguro.

Cuando te sientes deseado, escuchado, intrigado… tu cuerpo responde.
El deseo sigue al vínculo.

Estas preguntas no son un juego.
Son una invitación a volver a descubrirse.

🌿 10 Preguntas para Reencender la Pasión

  1. ¿Qué momento nuestro te excita más cuando lo recuerdas?

    (Un beso, una noche, un gesto… ¿dónde vive tu memoria erótica?)

  2. ¿Hay algo que desees que haga contigo… y nunca me has dicho?

    (Puede ser físico, verbal, simbólico. No insistas si no quiere contarlo aún.)

  3. ¿Cómo te gustaría que te seduzca esta semana?

    (Con palabras, con tacto, con silencio, con un gesto inesperado…)

  4. ¿En qué momento de estos últimos años sentiste que me deseaba más?

    (A veces, el deseo está ligado a momentos específicos: viajes, crisis superadas, etc.)

  5. ¿Qué parte de mi cuerpo extrañas tocar… y por qué dejaste de hacerlo?

    (La intimidad se pierde por omisión, no por abandono.)

  6. Si hoy pudiéramos escaparnos por unas horas… ¿adónde iríamos y qué haríamos?

    (Imagina sin límites. La fantasía abre caminos reales.)

  7. ¿Qué palabra, frase o sonido me encantaría escuchar de ti en la intimidad?

    (El lenguaje erótico es tan importante como el contacto.)

  8. ¿Qué ritual íntimo podríamos crear solo para nosotros?

    (Un beso especial, una canción, un rito nocturno… algo que diga: “esto es nuestro”)

  9. ¿Cuándo fue la última vez que me viste con deseo… y qué estabas pensando?

    (Revela cómo se manifiesta el deseo en tu pareja. A veces, sin acción.)

  10. ¿Qué necesitas de mí para sentirte más libre al expresar tu deseo?

    (Más paciencia, menos prisa, más ternura, menos juicio… escucha sin defenderte.)

    ❤️ Cómo usar estas preguntas con magia

    • No las respondas todas de una vez.

      Tomen una cada semana. Háganlo un ritual.

    • Usen papel y lápiz.

      Escriban sus respuestas por separado… y luego compártanlas.
      Ver las palabras escritas tiene un poder distinto.

    • Sin presión, sin exigencias.

      El objetivo no es tener sexo esa noche.
      Es volver a conectarse con el deseo.

    • Agradécanse después.

      Digan:

      “Gracias por abrirte.”

      “Me encanta conocerte así.”

    • 🪄 La pasión no se fuerza… se cultiva

      No se reaviva con técnicas, películas o juguetes (aunque pueden ayudar).
      Se revive con:

      • Vulnerabilidad
      • Curiosidad
      • Tiempo dedicado

      Porque el verdadero erotismo no está en lo que haces…
      está en quién eres cuando lo haces.

      💬 Tu relación puede tener dos fases del amor

      1. Amor de fusión: intenso, loco, todo gira alrededor del otro.
      2. Amor de elección consciente: tranquilo, profundo… y capaz de reignitar la llama cuando decide hacerlo.

      Ustedes no han perdido la pasión.
      Solo están listos para una versión más madura, más sabia, más auténtica.

      💬 ¿Cuál de estas preguntas te hizo latir más fuerte?
      ¿O tienes otra que cambiaría todo si se la preguntaras?
      Comparte en los comentarios (sin detalles privados):

      “La pregunta que más necesito hacerle es…”

      Tu valentía puede inspirar a otra pareja a volver a encenderse.

      👇 Y si este artículo llegó en el momento exacto, compártelo.
      Porque a veces, una sola pregunta puede devolver el fuego.

jueves, 3 de junio de 2021

El HIJO QUE CUESTA MÁS

Cuando eres mamá de más de un hijo, hay uno que cuesta más.

Es el que te contesta, el que te reta, el que te “prende”, el que hace que leas todos los libros de ayuda, porque el que tomas sesiones de terapia, por el que escuchas podcasts, videos, audios. 

Ese es el hijo que cuesta más. Y cuesta más porque es el que se parece más a nosotros, es el que proyecta aquello que aún no hemos visto en nosotros mismos, es el que nos recuerda lo que somos, es el que nos refleja que aún no somos la mejor versión de nosotros.
Este hijo necesita más amor y más atención de la que te imaginas, es el que necesita más control aunque te ruegue con su actitud que necesita estar solo, es el que necesita una mamá presente porque aún no puede autocontrolarse.




Así es que aunque a veces sientas que no puedes con él, abrázalo fuerte, verás que no se moverá.
Aunque sientas que quieres explotar ante algo que te diga, voltea y dile, “te amo como eres”, y notarás que su semblante se relaja.

Aunque quieras gritarle que por ahí no, que ese no es el camino, para y mejor toma su mano y guíalo hacia donde tu creas más conveniente.

Aunque quieras perder la paciencia, no lo hagas porque cada acto de rebeldía es un grito desesperado de tu hijo para que lo voltees a ver, enséñale que no tiene que hacerlo de esa forma, que basta con que te diga que necesita, dile siempre “aquí estoy”, “aquí sigo”, “te escucho”, “dime que necesitas”, “aquí estoy siempre”.

Y aunque no sepas cómo, da por hecho que todo saldrá bien, porque lo único que tú hijo necesita es tu presencia, tu tiempo y tu mirada.

Ese hijo que cuesta más, es el menos fuerte y el que te necesita más, es el que no sabe por dónde, es el que te escogió como mamá porque sabía desde antes de nacer, que tú podrías guiar sus pasos siempre.

👩‍👧‍👦